Los columnistas de Visualmente::Carlos Gámez Kindelán::Rodrigo Sánchez::Jordi Catalá::Mario Tascón::Samuel Granados::Dolores Pujol::Fabio Marra::Luiz Adolfo::Leo Tavejnhansky::Massimo Gentile::Pablo Corral::Angel Casaña::Pedro Pérez Cuadrado::Tomás Ondarra::Kohji Shiiki::Elio Leturia::Rodrigo Fino::Ramiro Alonso::Sergio Fernández::Lo más leído de Visualmente::Portadas::Infofreak::Fotografía::Especial Helvética::Especial: Frases del 2008::Especial Cooper Black::Creatividad::Caricaturas::Cuartas Jornadas::Cumbre Mundial::Desnudos::Diarios impresos::Diarios online::Diálogos Visuales
Nuestros Blogs Asociados::Visualmente::Indio::Infograkids::Infografreaks::Infografreaks-edu::Mala Magazine::Bar Visual::Tipográficamente::Chillart::Universitariamente::Visualmente-Edu::Vía Libre::Bar Uch::Que Bien Que La Estamos Pasando::Twittermente::Seguinos en Twitter::Las editoras de Mala::Cristina Poetto::Miru Trigo::Ivonne Caamaño::Ana Ottone::Evita Las Tentaciones::Gaba Urco::Nacha La Macha::Beta Ramírez Bustelo::Carolina Ramírez::Connie Moreno::Juana Medina::Yanina Isabella Tejera::Anna Marti::Lina Delgado Cortés::Sofi Ginestra::India Herrera::La Bender Baruch::Los editores de Chillart::César Maldonado::Martín Pons::Pinguboy::Raúl Manrupe::Elio Leturia::Les Cuevas Otonelli::Nathalie Sonne::Germán Kemerer::Lucas Groglio::Rodolfo Fernández Alvarez::Raúl Della Valle::Julio Cuervo::Javier Cuello::Julián Chappa::Fabián Carreras::Jenny Canales Peña::Gastón Caba::Pablo Bobadilla::Federico Fuertes Guzmán::Bender Baruch::Seguinos en Twittermente

10.5.10

Yo texteo, tú texteas, todos texteamos


Chicago. Un panel de vía pública de AT&T promocionando una oferta de servicio de texteo

LA GENTE, ESPECIALMENTE los jóvenes pre-matrimonio (15 a 25 años) se encuentran absorbidos por los “medios sociales”. La vida no parece poder transcurrir sin que revisen su cuenta de Facebook cada cinco minutos o que manden o reciban mensajes de texto continuamente. A veces para decir cosas sin importancia. Bueno, “¿cómo estás?”, “jajaja”, “LOL” o “TQM” pueden ser expresiones válidas pero no como para ocupar tanta parte de su tiempo.
Cuando yo necesito hablar con alguien, llamo por teléfono. Si la persona no contesta, dejo un mensaje. A veces mando un mensaje de texto y espero que la respuesta me llegue en algún momento. Pero
­—y de repente es que yo ya pasé la edad matrimonial— no necesito estar en comunicación constante con la gente.
Haciendo un poco de investigación comencé a preguntar a algunos estudiantes por que pasaban tanto tiempo “texteando” y por que lo hacían cuando hablar por teléfono es más fácil que mecanografiar en esos diminutos teclados. Las repuestas no variaron mucho. Me dijeron que cuando uno “textea” lo puede dejar de hacer en cualquier momento , pero si uno habla por teléfono y la persona con la que uno está hablando no deja de hablar, uno no tiene como escaparse de la conversación. Como conclusión, el asunto es tener el control de la comunicación, aunque sea para decir “estoy comiendo una pizza”. ¿Y a mí qué cuernos me importa?

En la actualidad, es casi imposible que los jóvenes estén alejados de sus teléfonos o computadoras, al menos en esta parte del planeta. Cada semestre les advierto a mis estudiantes que no está permitido usar el teléfono celular en clase. También lo dejo por escrito en el sílabo. Pero lo mismo da; no pasa un semestre en el que no escuche los teléfonos sonar. Y son unos artistas para textear. Lo hacen por debajo de las mesas, algunas veces cubriéndose las manos con un suéter. Una vez, mientras mostraba una película en clase, pude ver con claridad la luz de la pantalla del teléfono reflejándose en la cara de un alumno. Algunos son medio mensos.

Pero no es sólo responsabilidad personal. Las compañías de telecomunicaciones salen cada vez más seguido con ofertas promocionando el “texteo”, colocándolo al nivel de necesidad. En los Estados Unidos el sistema de telefonía celular cobra tanto al que hace o recibe una llamada. O sea, que si alguien me llama y yo contesto a mí me cobran. Del mismo modo, si escucho un mensaje que me dejaron, también me cobran. “Textear” se vuelve pues, un negocio millonario.

La gente “textea” en los cines, teatros, supermercados, iglesias. No me llamaría la atención que lo hicieran mientras se encuentran sentados en el inodoro. “Textear” y conducir es peligrosísimo, y sí, la gente lo hace. Lo he visto muchas veces. Pero algo peor: “textear” al cruzar la calle. Si no fuera porque los conductores estadounidenses le dan la preferencia al peatón, más muertes se verían en los noticieros. Ojalá que el que cruza la calle “texteando” no vaya a terminar recibiendo este mensaje: QEPD.

2 comentarios:

Raul Della Valle dijo...

Genial, estuviste genial, Elio. A mi me gusta escribir más que comer. (Ojo! digo comer, no comer y tomar...) pero me resultaría imposible, aunque lo intentaré, ser tan práctico, y también tan didáctico, como vos. Ya trataré de contarte lo que pasa en Pergamino, tan lejos de ti ahora, pero tan parecido en su idiosincracia con todos los lugares que hemos visitado por el mundo... Un abrazo chillartiano!

Elio Leturia dijo...

Desde Chicago, muchas gracias Raúl.

polaroids visuales

EL QR SERIES

EL QR SERIES
EL QRIFER

El ORIGINAL

El MIQR-EY MOUSE

LA PUQRA

El Black Demon

El QR Pí

El Norbarba

El QR JOJOJO

Merry QRistmas

El Bender Baruch

Le Garq

El Norwerine

Mad About Design

Nuestros blogs asociados

Nuestros blogs asociados
El Blog de Periodismo Visual

La revista online de moda

Catálogo Crítico de Tipografías

Las Portadas de Vía Libre

Por las Universidades Latinas

Los talleres de periodismo visual

El blogcebook de El Norbi

El portfolio de El Norbi

Archivo

Nuestras categorías